Madrid, 7:15 a.m.. Paseo por la calle con los perros antes de ir a trabajar. De repente oigo el sonido de una bici y miro. Me gustan las bicis, me gusta que la gente use las bicis, por defecto un ciclista me cae bien y si usa la bici como medio de transporte y no sólo para hacer deporte, más. Primera sorpresa, el ciclista va por la acera y tengo que hacer que mis perros se aparten para que pase. Pienso que debería informarle de que las bicis no deben ir por la acera y decido actuar:
-¿Sabes que hay que ir por la calzada?