martes, 27 de enero de 2015

Ojito con las ofertas

Mira que lo se y, aún así, volví a caer. Espero aprender de esta. O no, quién sabe, pero espero que mi experiencia le sirva a alguien más. Ya se que hay que tener mucho cuidado con las webs de compra colectiva y leer hasta el más mínimo detalle. Otras veces me ha pasado y suelo hacerlo, pero esta vez, la oferta me cegó. Aquí os pongo la imagen de la oferta que elegí:


A primera vista parece una buena oferta: casi 25€ por un menú para 2 personas que incluye bebida y postre. Tentador. Tan tentador que me decidí a comprarlo, más aún cuando se supone que el valor sin descuento es de 70€. Piensas que vas a tener una buena comida. Craso error.

Hoy he encontrado algo que no encontré en su día (suelo entrar en la web del anunciante y trato de comprobar lo que me están vendiendo, probablemente esta vez no lo hice, o aunque encontré el sitio, seguramente no abrí la carta o algo así). El mismo menú que degustamos:


Miento, no es el mismo, incluye 3 bebidas en vez de 2 y por 26€, sólo 1,05€ más de lo que yo pagué. Pero no acaba ahí la historia, ojalá fuese sólo eso. El menú no es un menú para dos, es un menú para uno y medio siendo generoso. Es decir: croquetas: 2; taquitos: 2; ensalada: un plato con más lechuga que otra cosa; mini pizzas: 2; mini hamburguesas: 2, pero minis, minis; mini milanesas: aquí hay alguna más, unas 4 por cabeza; huevos: ¡ah! ¡no! ¡qué huevos no tenía mi menú! risotto: un plato para una persona que tienes que compartir obviamente. Bueno, aún faltaban los postres, lo mismo se arreglaba un poco. ¡Qué iluso que soy! 2 trocitos de cheesecake y otros 2 de brownnie, cada uno del tamaño de un tapón de botella de 2 litros.

Si llego a pagar 70€ por lo que comí, el cabreo hubiese sido mayúsculo. Vamos que por 26€ sin descuento no está mal, pero si se supone que te están haciendo un descuento, por lo menos dame un par de croquetas más, que no creo que suponga mucho. El crujiente de jabugo de la ensalada me pareció un sacrilegio. Si eso era jabugo, de verdad, ¿por qué no me dejas disfrutar de él?

A parte del tema de los precios, el sitio es muy, muy ruidoso. Tienen varias salitas con pocas mesas, sin música ambiental y donde casi no nos podíamos escuchar. Por supuesto no tomamos ni café, porque lo único que nos apetecía al terminar era poder escucharnos y comernos un bocadillo de jamón del bueno.

Prometo tener más cuidado la próxima vez que me tiente comprar algo en una de estas webs, de hecho ya me he dado de baja de alguna de ellas en las que todo lo que ponían era un auténtico engaño.

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